viernes, 14 de mayo de 2010

Y.. me enamoré de nuevo.
Siento que no tengo derecho a sentir tanta felicidad, pero la siento.
Siento.. Siento.. Tantas cosas. Siento deseos de hacer las cosas bien, de no comportarme como una niña y no defraudar a nadie.


Escucho el sonido de la lluvia, es lo mejor del mundo.


Estaba hablando con el Felipe, hace un rato, y me dijo -mientras hablábamos de Anna, la niña que le gusta- que lo único que quería era ser feliz. Cuando le dije que estaba actuando mal, mendigando su amor y dejando que ella juegue con él, me respondió lo siguiente: 
"si se, pero que otra mierda puedo hacer para por fin ser feliz!? ;___;
que otra cosa me queda por hacer?"


Sí, si ustedes están leyendo también deben de estar sintiendo lástima por él.
Pero encontré sentido a sus palabras.


Hasta ahora, me había resignado a conformarme con el destino.
Es extraño. Siento que está mal resignarse, pero cada vez que lo hago llega algo nuevo a mi vida que cambia todos mis puntos de vistas. Esta vez fue una persona.


Llegaste.. ni siquiera me acuerdo cómo llegaste, en qué momento XD
me acuerdo que se cortó la luz y perdí el primer historial.
Sé que me caíste bien desde el principio, y cuando lo comenté con otras personas, sólo me recordaron que tuviera cuidado.


Cierto. Tener cuidado. Ya no puedo enamorarme más, me dije. Ahora tengo millones de cosas en qué preocuparme. Enamorarme sería estúpido, incluso si esa persona -en el remoto caso- se fijara también en mí.


No, tú no tenías de dónde fijarte en mí. Te conocí totalmente enamorado de otra persona, sufriendo por esa persona. Recuerdo que en ese momento sentí celos, y me enojé con los hombres que sufrían por las mujeres.  Con todos los hombres que se dejaban humillar.


"Bien", me dije, "me cargan los hombres que se dejan humillar. Así que por muy bien que me caiga esta persona, y por mucho que sienta que lo conozco de hace tiempo, no creo que me empiece a gustar".


No sé en qué momento esa lógica falló, y me sentí muy avergonzada conmigo misma. Me había defraudado.


"Ok", dije de nuevo, "da igual que él comience a gustarme. A él le gusta otra".
"Que es como una modelo", me recordó amablemente mi subconsciente.


Ya ni me acuerdo cómo pasé de eso a amarlo con más fuerza de la que recordaba tener.


Y el Felipe, el Felipe. Pasó de ser mi primer amor, por quién aún sufría, a sólo el amigo querido que vive en EEUU. Llego a sentirme culpable. Culpable de haber pensado un día que jamás lo olvidaría, y que debía resignarme a recordarlo en secreto, a descubrir la forma de olvidarlo al día siguiente. Felipe, Felipe, incluso me duele el estómago a pensar en la manera de decirte que nunca más estaré ahí, amándote incondicionalmente, cada vez que te enojes con tu novia de turno. Llego hasta a sentir que te fui infiel, al volver a enamorarme.


Me siento culpable, porque sé que será un golpe muy duro cuando realmente te des cuenta que mi corazón dejó de ser tuyo. Sé que sufriste la primera vez que estuve con otra persona después de ti, aunque sabías bien que no lo amaba.


Ahora, ¿cómo lo tomarás?


Sólo puedo desearte buena suerte, desear con fuerza que encuentres a alguien que te ame y que logre que me olvides de una vez por todas.
Sólo puedo desear que esa persona te haga feliz, que tú seas feliz.


Siento que... es tan bueno, que no durará.


Porque aún no te conozco, Eduardo, y nadie sabe de qué manera temo el día en que nos conozcamos. Clamo al Universo porque nos queramos aún más de lo que nos queremos ahora.


El presente es tan bello, y el futuro me promete tanta felicidad.. Me pregunto si no me está mintiendo.


Quisiera simplemente... poder borrar toda esta inseguridad.


Te guardo como un secreto preciado. Sin contarle mis miedos a nadie, temiendo a que se me rompa el corazón. Si mi corazón se rompe, no quiero a nadie que me diga "te lo dije", a nadie dispuesto a consolarme.


Hasta el día en que nos conozcamos, deja guardar este sentimiento.


No soporto esperar...

1 comentario:

Unknown dijo...

La verdad Dios... que pués, a pesar de todo, sigo preguntándome como poder demostrarte que no te miento, que intento no ser un "galán" y mucho menos el rey de algún reino.
No pienses que te romperé el corazón, sé muy bien lo frágil que eres y lo hermoso que es tener un tesoro como tú, y también tengo muy claro lo que sientes =)...
Lo único que te pido preciosa, es que entiendas la sinceridad y honestidad que tengo, porque no quiero que pase de nuevo lo de ayer.
Te Amo. Au revoir.